¿Cómo la tecnología está cambiando la industria de la salud?

Los investigadores de IBM esperan que así sea. Hace poco anunciaron una herramienta de detección impulsada por la IA que podría identificar anticuerpos contra la diabetes tipo 1 en la sangre de las personas.
La herramienta de Inteligencia Artificial predictiva muestra la presencia de anticuerpos contra la diabetes en la sangre para determinar exactamente cuándo y cómo podría desarrollarse la enfermedad. “Esta IA no proporciona un método de detección definitivo en la actualidad, pero ofrece un camino para la forma en que las herramientas de aprendizaje automático podrían usarse para diagnósticos de diabetes tipo 1 más rápidos y que salvan vidas en el futuro” Utpal Pajvani, endocrinólogo y profesor asistente en el Centro Médico de la Universidad de Columbia dijo que aún no ha visto cómo la IA se mueve fuera de lo teórico y pasa a la práctica diaria del tratamiento de pacientes. Por su parte Jianying Hu, miembro de IBM y líder científico mundial de inteligencia artificial para la atención de la salud en IBM Research dijo que cree que la presencia del aprendizaje automático en medicina solo continuará “acelerándose” y que es un trabajo extremadamente importante que podría llevar a herramientas indispensables para los médicos.Para Wigilabs, como agencia de transformación digital, creemos que son avances significativos en la era tecnológica que protegen la salud de las personas y cada día aumentan la calidad de vida. No obstante, la introducción de estos avances hace que el sector de la salud se enfrente a un reto importante: el de ciberseguridad.
Los ciberataques son cada vez más frecuentes en medios. En medicina, los datos son especialmente sensibles, requiriendo barreras de protección esenciales.
Además de proteger la privacidad, salvaguardar dispositivos es crucial. Marcapasos o dispensadores de insulina necesitan seguridad e innovación digital suficiente contra ciberataques.
Garantizar la integridad de dispositivos y reducir el impacto de ciberataques es responsabilidad compartida: empresas, colaboradores y usuarios. El crecimiento tecnológico no debe impedir afrontar futuros retos de seguridad.


